Cada válvula de impulsos DMF-Y-76S se somete a una serie de pruebas rigurosas antes de salir de fábrica:
- Prueba de estanqueidad: La válvula se presuriza con aire mientras está sumergida bajo el agua o se monitoriza con sensores para comprobar si hay fugas en el cuerpo o en las juntas.
- Prueba de rendimiento funcional: La válvula de impulsos se conecta a un banco de pruebas donde se activa y desactiva cientos de veces a su presión de funcionamiento especificada (por ejemplo, 0,3-0,8 MPa). Los ingenieros supervisan su tiempo de respuesta, el recorrido completo del diafragma y la consistencia de cada impulso.
- Prueba eléctrica: Se comprueba que la bobina del solenoide tenga la resistencia, el aislamiento y la rigidez dieléctrica adecuados para evitar fallos eléctricos.
Limpieza, embalaje y envío
Tras superar todas las pruebas, las válvulas de impulsos DMF-Y-76S se limpian, secan y se sellan todos los puertos con tapas protectoras para evitar la entrada de contaminantes durante el transporte. A continuación, se empaquetan en cajas individuales resistentes con el acolchado adecuado, acompañadas de documentación como certificados de conformidad y fichas técnicas. Finalmente, se distribuyen a distribuidores y usuarios finales de todo el mundo.
En conclusión, el proceso de fabricación del DMF-Y-76S es una muestra de ingeniería de precisión, donde el control de calidad está integrado en cada paso.
Fecha de publicación: 11 de septiembre de 2025




